miércoles, 8 de abril de 2015

La butaca es una pieza imprescindible en decoración, va cobrando fuerza y deja de ser un elemento cuya única función es sentarse en ella, para covertirse en un componente fundamental de nuestros espacios. Antes de su elección, debemos tener en cuenta el tamaño de la habitación donde se colocará, su ubicación exacta y el uso que le daremos.
Las propuestas de estilos y materiales son muy variadas. Se juega con los contrastes de épocas, fusionándose lo moderno y lo antiguo, bien entre los diferentes elementos que rodean nuestras sillas o entre ellas mismas, combinando materiales y texturas que dan lugar a composiciones novedosas.
Si decidimos que convivan en un mismo ambiente distintos estilos decorativos es aconsejable que sigan una línea de tonalidades. De esta forma, evitamos los excesos y conseguimos una complementación de las piezas entre si mismas.
Entre todos los modelos que podemos encontrar, debemos tener claras algunas de los principales clases de sillas. Según sus características diferenciaremos a que grupo pertenecen y las identificaremos con un estilo concreto. 
- Vintage: Diseños que fueron tendencia hace años y, hoy en día,  recupera la esencia de épocas pasadas. Gracias al arte que desprenden y a su calidad siguen decorando zonas de nuestra casa. Abundan los estampados y el reciclado de materiales.
- Clásico: Se basa en líneas disciplinadas y puras, que transmiten equilibrio, armonia y sobriedad. Potencia la elegancia de cualquier zona por su contundente presencia.
- Vanguardista: Vertiente innovadora, capaz de romper moldes y adelantarse a las tendencias. Presenta modelos insólitos con formas y materiales nunca antes pensados, obteniendo siempre piezas cuyo resultado es novedoso.
- ColonialBasado en piezas artesanales, resultado de la mezcla de costumbres españolas con latinoamericanas, y francesas e inglesas con asiáticas. Para su fabricación se utilizan maderas y todo tipo de tejido naturales, y presentan un aspecto más tosco y rudimentario que otros estilos.
- Barroco: Se caracteriza por la opulencia, la exuberancia y la ornamentación es los diseños. Evolucionó a partir del clasicismo pero con una fuerte presencia de formas más elaboradas y lujosas, sin llegar a caer en el exceso.
- Rústico: Se enmarca en un ambiente bucólico, con un toque country que transmite calidez. El material utilizado  por excelencia es la madera, caracterizada por su belleza, comodidad y adaptabilidad a diferentes formas y colores.
- Luís XVI (Neoclásico): Cobra protagonismo la elegancia, la simplicidad de líneas y los perfiles sencillos. Se combina el color dorado con texturas de gran calidad y agradables al tacto. Los motivos arcaicos y naturalistas están muy presentes.
 – Étnico: Una fusión de culturas en la creación de mobiliario y complementos. Realizadas de forma artesanal , donde la madera y los elementos naturales son la materia prima.
- Minimalista: Trata de eliminar toda clase de ornamentación e intensidad y contraste de colores, ya que ambos transmiten desorden y confusión. Sus líneas son admirablemente claras y definidas, poniendo de manifiesto la expresión “menos es más”.

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