La butaca es
una pieza imprescindible en decoración, va cobrando fuerza y deja de ser
un elemento cuya única función es sentarse en ella, para covertirse en
un componente fundamental de nuestros espacios. Antes de su elección,
debemos tener en cuenta el tamaño de la habitación donde se colocará, su
ubicación exacta y el uso que le daremos.
Las
propuestas de estilos y materiales son muy variadas. Se juega con los
contrastes de épocas, fusionándose lo moderno y lo antiguo, bien entre
los diferentes elementos que rodean nuestras sillas o entre ellas
mismas, combinando materiales y texturas que dan lugar a composiciones
novedosas.
Si decidimos
que convivan en un mismo ambiente distintos estilos decorativos es
aconsejable que sigan una línea de tonalidades. De esta forma, evitamos
los excesos y conseguimos una complementación de las piezas entre si
mismas.
Entre todos
los modelos que podemos encontrar, debemos tener claras algunas de los
principales clases de sillas. Según sus características diferenciaremos a
que grupo pertenecen y las identificaremos con un estilo concreto.
- Vintage:
Diseños que fueron tendencia hace años y, hoy en día, recupera la
esencia de épocas pasadas. Gracias al arte que desprenden y a su calidad
siguen decorando zonas de nuestra casa. Abundan los estampados y el
reciclado de materiales.
- Clásico:
Se basa en líneas disciplinadas y puras, que transmiten equilibrio,
armonia y sobriedad. Potencia la elegancia de cualquier zona por su
contundente presencia.
- Vanguardista: Vertiente
innovadora, capaz de romper moldes y adelantarse a las tendencias.
Presenta modelos insólitos con formas y materiales nunca antes pensados,
obteniendo siempre piezas cuyo resultado es novedoso.
- Colonial: Basado
en piezas artesanales, resultado de la mezcla de costumbres españolas
con latinoamericanas, y francesas e inglesas con asiáticas. Para su
fabricación se utilizan maderas y todo tipo de tejido naturales, y
presentan un aspecto más tosco y rudimentario que otros estilos.
- Barroco:
Se caracteriza por la opulencia, la exuberancia y la ornamentación es
los diseños. Evolucionó a partir del clasicismo pero con una fuerte
presencia de formas más elaboradas y lujosas, sin llegar a caer en el
exceso.
- Rústico:
Se enmarca en un ambiente bucólico, con un toque country que transmite
calidez. El material utilizado por excelencia es la madera,
caracterizada por su belleza, comodidad y adaptabilidad a diferentes
formas y colores.
- Luís XVI (Neoclásico): Cobra
protagonismo la elegancia, la simplicidad de líneas y los perfiles
sencillos. Se combina el color dorado con texturas de gran calidad y
agradables al tacto. Los motivos arcaicos y naturalistas están muy
presentes.
– Étnico: Una
fusión de culturas en la creación de mobiliario y complementos.
Realizadas de forma artesanal , donde la madera y los elementos
naturales son la materia prima.
- Minimalista: Trata
de eliminar toda clase de ornamentación e intensidad y contraste de
colores, ya que ambos transmiten desorden y confusión. Sus líneas son
admirablemente claras y definidas, poniendo de manifiesto la expresión
“menos es más”.